lok’ tavanej

forma y fondo

Surgí y aquí estoy.

Cazo sueños… los lazo en el aire: los tuyos, los míos… los que puedo. Los hago historias y los regalo, pues no conozco otra forma de comunicación.

Atiendo el llamado de mi intuición y casi siempre acierta en lo sublime… lo que venga después de eso, lo asimilo con fantasía y realidad, sin disociarlas, pues no se entienden separadas.

Las imágenes las hago mías y me refugio en ellas construyendo otro mundo que cabe en este mismo… aunque aún no se entienda.

Una canción que habla de mí, de lo que quiero, de lo que soy…

Días y Flores

Si me levanto temprano,
fresco y curado,
claro y feliz,
y te digo: «voy al bosque
para aliviarme de ti»,
sabe que dentro tengo un tesoro
que me llega a la raíz.

Si luego vuelvo cargado
con muchas flores
(mucho color)
y te las pongo en la risa,
en la ternura, en la voz,
es que he mojado en flor mi camisa
para teñir su sudor.

Pero si un día me demoro, no te impacientes,
yo volveré más tarde.
Será que a la más profunda alegría
me habrá seguido la rabia ese día:
la rabia simple del hombre silvestre,
la rabia bomba la rabia de muerte,
la rabia imperio asesino de niños,
la rabia se me ha podrido el cariño,
la rabia madre por dios tengo frío,
la rabia es mío eso es mío, sólo mío,
la rabia bebo pero no me mojo,
la rabia miedo a perder el manojo,
la rabia hijo zapato de tierra,
la rabia dame o te hago la guerra,
la rabia todo tiene su momento,
la rabia el grito se lo lleva el viento,
la rabia el oro sobre la conciencia,
la rabia coño paciencia paciencia.

La rabia es mi vocación.

Si hay días que vuelvo cansado,
sucio de tiempo,
sin para amor,
es que regreso del mundo,
no del bosque, no del sol.
En esos días,
compañera,
ponte alma nueva
para mi más bella flor.

Silvio Rodríguez

En mi vida de estudiante de bachillerato apareció el maestro Silvio, con su poesía bajo el brazo y se instaló en mi alma, siendo parte de mi formación como ser humano y como mujer, por supuesto. Amo todas sus canciones, aunque a veces me lleven al llanto, pero creo que eso es lo que me gusta más: puedo estar muy angustiada o sentirme un tanto desamparada y no demostrarlo, aguantar las lágrimas y hacer lo posible para que nadie lo note… pero escuchar al maestro me libera de todo eso y puedo llorar sin parar, sientiéndome la más afortunada por conocer su canto y hacerlo parte fundamental de mis historias. Por eso amo a Silvio y a su música y en genral toda la trova me llena de una energía “nueva”, sí, la energía de “la mujer nueva”; a pesar de parecer música triste como muchos piensan, yo me renuevo cada vez que la trova aparece en mi camino.

Corazón coraza

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.

Mario Benedetti

Por otra parte, pero del mismo lado; es decir, el de la fortuna y el corazón, llegó a mi vida Benedetti. Cuando creí conocer todo y más, me sorprendí siendo llevada de la mano de este uruguayo mágico, que escribe para sí, para Uruguay y para esta América lastimada: para sus hombres y mujeres, que se agarraron a la libertad y fundaron en ésta y para ésta su lucha.

Su poesía la disfruto mucho y la novela que recurre a mi vida cuándo la necesito es “Primavera con una esquina rota”. Mario Benedetti me ha ayudado a sobrepasar algunas de las varias tardes de melancolía y me ha permitido conocer una parte de mi que había dejado a un lado… con Don Mario conquisté un corazón… el mío; quise conquistar otro, pero no se dejo. Aún así, Mario Benedetti me sigue acompañando y lo he comprometido a que sea mi cómplice en las siguientes aventuras del alma, del corazón, de la vida misma.

Hay más… dame tiempo.

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: